viernes, 10 de junio de 2011

Eso que llamamos Felicidad...

¿Amarga sonrisa o falsa realidad? y es que no sabemos diferenciar en lo que es una dulce sonrisa o una realidad incierta de lo que es la felicidad, de como hasta la hacemos contable, de cuantos momentos de felicidad tenemos en la vida y cuantos no, pareciera más bien que la mal llamada felicidad viene en lata la compras en un supermercado y listo, con un buen abre latas puedes tener felicidad al instante (si eso fuera así, la contaminación del planeta fuera en latas vacías, y lo primero que se acabara en el supermercado seria las latas de felicidad y ni hablar de las ofertas)  El hecho es, que la felicidad, a mi modo de ver, es más un  invento publicitario, para consumir uno u otro producto, como por ejemplo: si compras tal cosa seras feliz, o en los peores de los casos, con las declaraciones de los que usaron el producto, terminan diciendo ahora soy feliz, y claro, el subconsciente lo registro de esa manera, lo guardo y ahora no hay fuerza humana para que eso cambie. ¿o si lo hay? 

Señores la felicidad no te lo da algo material, o algo que es de fuera, ni los momentos. Los momentos son eso, momentos que tienen alegría, sonrisas, amor, pero la felicidad no es eso, porque una persona que esta sonriente y es eficiente en su trabajo puede que  por dentro sea la persona más vacía que pueda existir, y este aplicando una amarga sonrisa. Otro de los problemas es eso, es que tengo tanto problemas que no soy feliz, los problemas no te hacen infeliz, te hacen intranquilo, preocupado, ansioso, pero no infeliz, eso lo decides tu solo, el ser infeliz, por no saber como actuar a la resolución de esos problemas, y es eso justo la clave de los que puede ser la diferencia entre una falsa realidad y una felicidad real y absoluta, para no caer en esa sonrisa amarga que créanme cuando digo que es amarga esa sonrisa 

Ahora bien, si la felicidad no es la cantidad de sonrisas guardadas en la vida, ni los momento de alegría, y en muchas de las ocasiones la felicidad, tampoco es la cantidad de veces que te quedas sin aliento, porque a la final todos son momentos, se van, no son duraderos como para proporcionar una estabilidad emocional, entonces no pueden ser llamados de esa felicidad, pues bien, en una opinión muy personal, y debo decir que aprendida por parte de una persona que tiene un programa de televisión, con mucho éxito y la verdad pues me parece lógico y real, ya que es duradero cuesta para conseguirlo, y por eso es que se valora más. Cuando las cosas nos cuenta tenerla parece que las apreciamos más que cuando son fácil de tener. No es más que la paz y armonía con mente, cuerpo y espíritu, y como se logra, pues conectando tu yo interior, que a veces lo olvidamos, allí conectamos la mente con el cuerpo, luego no quedarnos aferrando  a sentimientos vencidos, cosas que ya no son útiles en nuestra vida, eso conecta al espíritu, evolucionando y dejando que crezca y se fortalezca, es un ejercicio que se debe hacer por lo menos una vez al día. Constancia y perseverancia. 

Dejemos los momentos para disfrutarlos, no para creer que sean eternos, las cosas deben tener un fin, pero si logramos una armonía entre esas tres cosas, y al no aferrarnos a las cosas, los finales serán más comprendidos, todo en este mundo tiene una lección, lo que es, es, lo que no es, pues no debe ser. En la medida que estemos en armonía con nosotros es la misma que tomaremos mejores decisiones.  

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