viernes, 20 de mayo de 2011

Un silencio que grita la verdad...

¿como cuando llega la noche y estas listo para dormir, pero hay más de un silencio que no te deja dormir? y es que los silencios hablan; más de los que creen, y nos dicen aquellas cosas que no queremos aceptar, mejorar o no queremos ver, porque la soberbia o el orgullo no deja que podamos ver, que a veces con muchas de nuestras actitudes hacemos daño. El ácido, el sarcasmo, la ironía son un escudo que en muchas ocasiones hace las veces de arma, y no lo sabemos, y si lo sabemos no nos importa. Creo que el verdadero problema no son esas cualidades, defectos o deficiencias que tenemos cada uno, mucha gente lo ve, como ser odioso, pero la realidad son escudos de sentimientos.

El verdadero problema es cuando te lo gritan en tu cara y te lo hacen saber de la peor forma, quiero que sepan que el gritar no hace que la otra persona escuche lo que queremos decir, el gritar lo que hace es que la otra persona se sienta aturdida, que no quiera estar más allí, es como si agarras un tarro de miel y con una cuchara de esas sopera lo agarras todo y te comes ese poco de miel, es dulce; si, pero tanto, tanto que te empalaga y quieres agua, así son los gritos, que es con tanta fuerza lo que quieren decir que no se escucha, solo se oye. Por eso es un silencio que grita la verdad, y solo estando en esa paz contigo es que puedes escuchar lo que intentan decirte, -que me heriste. Porque son esos mil pensamientos, problemas y mas problemas que no te dejan estar una hora a solas contigo porque sientes que te gritan al odio.

siento que la mayoría de las personas que viven una rutina estresante, deberían por lo menos tomar una dos horas de su semana y meditar, colocar la mente en blanco; la mente en blanco es como una pizarra acrílica, con un marcador se te van escribiendo esas cosas que no te dejan estar en paz, y más aun esas cosas que reflejas en los demás y que no te permite que mantengas una relación en armonía con las demás personas, porque a veces el conocer a una nueva persona es tan pesado que solo prefieres dejarlo así, y si siempre lo dejamos así, pues; la lista de cosas que tienes que limpiar sera mas larga, todo lo que dejaste hoy de hacer, está en tu vida, lo tendrás que hacer el día siguiente o  el siguiente, o el que le sigue, y no importa cuantas veces quieras esconderte, ese silencio siempre estará para gritarte que debes hacerlo.

El secreto de que ese silencio sea en una armonía para ti, es mantener todo en su lugar, los sentimientos, las ideas, esas cualidades que no son precisamente amistosas, que son mas bien como un poco pesadas, controlemos eso, hace poco lo dije, somos muy mal orgullosos, pues, el sarcasmo la ironía y el ácido, son iguales, solemos apuntar para disparar, y no colocar enfrente para proteger. No se trata de querer cambiar el mundo, se trata de poder hacerlo de otra manera, de una manera que puede ser mejor. 

martes, 17 de mayo de 2011

AMIGO.


cuando llueve por dentro...


Tan fuerte como el cristal que se rompe con el mas leve de los golpes

Cuando comienzas a leer un libro de auto ayuda, y ya mas o menos por la mitad del libro; que es cuando realmente comienza a ayudarte, unas de sus tantas recomendaciones son: caminar erguido, con la frente en alto, el pecho afuera, hombros atrás, con una mirada de certeza, la respiración tranquila y los pasos largos y sueltos, suelen dar seguridad al caminante, por ende, más seguridad a la hora de relacionarte. Que se compara como una cadena, pues eso causa que los miedos se disipen y las cosas salgan mas fluidas, como una cadena, una cosa lleva a la otra y la otra a la otra. Hoy solo piénsalo, no hay preguntas. 

Quiero saber, cuando esa cadena se rompe, pero no por fuera, no lo que los demás observan, no lo que la sociedad esta acostumbrada a ver de las personas; una copa de cristal el mas bello, ese que es rígido, fuerte, que hace un sonido agudo de campana muy peculiar, cristalino y puro como la bebida que tiene adentro; o agua, o vino (muy traidor) o café (muy oscuro) o nada ( muy vacío) pero que al mas mínimo de los golpes con el piso, se quiebra; no hablo de esa caratula; hablo de adentro de lo que pocos pueden ver, y no por ser privilegiados, no, sino por el simple hecho de que se tomaron la molestia de ver, que es lo que hay mas allá de una cara, de una copa de cristal que se ve fuerte. 

Resulta pues, que a veces somos de ese cristal; es como si... intentas hacer un castillo de arena en la playa pero el agua no te deja, porque el lugar donde lo quieres hacer está muy cerca del agua, así, igual las personas, si intentas enmendar un error de la vida, que es normal que los tengamos todos , vas colocando  las piezas de la copa, o vas amoldando la arena del castillo; pero no sientes que la aceptación de un tercero, y es importante para ti,  ya que es como el castillo, al no darte la aprobación de ese perdón o de sanar ese error, sientes como la copa se quiebra, el castillo se derrumba, y hay que comenzar de nuevo, y las cosas no son así; no podemos esperar a que un tercero venga y nos reconozca que estamos bien, que si acepta el perdón o las disculpas, no, hay gente que es mal orgullosa. Porque una cosa es ser orgulloso y hacer de eso un escudo, y protegerse uno, y otra muy distinta es, hacer del orgullo un arma para herir a los demás y disfrazarlo de venganza; la venganza es un plato que se come frío, que no tiene disfraz y que si vas a practicarlo en tu vida debes leer muy bien las clausulas del contrato, pues es como una liga mientras mas la estiras mas fuerte puede ser ese dolor, porque no siempre se suelta del lado para pegarle a la otra persona, sino del lado que te pega a ti mismo. 

No permitas que ese cristal quiebre, aprende a perdonar a los demás a ti mismo que es lo mas importante, si vienen con orgullo úsalo en su contra, suelta esa liga del otro lado; te podrás pegar a ti, pero el dolor sera mil veces mayor del otro lado, y tiene una razón, el que con humildad llega al cielo, con humildad se gana el reino, si reconoces un error y pides perdón, que ya es muy difícil hacerlo, y la otra persona no lo acepta, tranquilo, el tiempo para que esa persona lo acepte lo decide él mismo, el amargor del rencor no dura para siempre; no hay paladar que lo soporte, te lo dice alguien que le encanta el sabor de lo amargo y lo ácido. 

Todo túnel como su entrada también tiene su salida, toda noche oscura tiene sus estrellas, y todo pecado tiene su perdón, recuerda estamos de paso, no te vas a llevar nada de este mundo, disfrutemos de lo bueno, aprendamos de lo malo. Lo que mas vale no siempre es lo que tiene el precio mas alto, sino el sentimiento mas humilde.