sábado, 28 de mayo de 2011

Pozo de Lascaux




Desde el alba de los tiempos 
la prístina oscuridad milenaria de la cueva 
sólo es turbada 
por el azorado respirar del enigma. 


Hombre-pájaro 
¿Qué fantasmas inquietan tus alas? 
¿Qué inmensidades incapturables 
te encendían?


Hombre erecto 
tu remota vigilia nos alcanza 
éxtasis, exaltación, lágrimas 
amor y muerte. 


Ave fénix 
inquietante pulsión trashumante 
que nutre la continuidad 
del plasma inmortal.


Hombre alado 
vivimos en tus sueños 
que trasciende los insondables 
confines de la muerte.


Conmueve tu arrebato 
nos hermana tu miedo conjurado 
nos enlaza 
el carnal y perpetuo interrogante.

Edith de Muñoz  

El Ave Fénix




" Soy el último en tu camino 
la última primavera y última nieve 
la última lucha para no morir.

Y henos aquí más abajo y más arriba que nunca.

De todo hay en nuestra hoguera 
Piñas de pino y sarmientos 
Y flores más fuertes que el agua

Hay barro y rocío

La llama bajo nuestro pie la llama nos corona
A nuestros pies insectos pájaros hombres 
Van a escaparse

Los que vuelan van a posarse.

El cielo está claro la tierra en sombra 
Pero el humo sube al cielo
El cielo ha perdido su fuego.

La llama quedó en la tierra.

La llama es el nimbo del corazón 
Y todas las ramas de la sangre 
Canta nuestro mismo aire


Disipa la niebla de nuestro invierno 
Hórrida y nocturna se encendió la pena 
Floreció la ceniza en gozo y hermosura 
Volvemos la espalda al ocaso

Todo es color de aurora. "
Paul Eluard (Francia, 1895-1952)

Arde en la hoguera de su propio vuelo.

Bajo el cuerpo de lumbre ella es el Sol.
Su resplandor la atrae y la convierte
en ceniza.
Viaja a su íntima noche, se asimila
al leve polvo errante de los muertos.



Pero entre lo deshecho se rehace.
Toma fuerzas del cáos, se teje en luz
Y amanece en la llama indestructible.

Pacheco 

jueves, 26 de mayo de 2011

El perdón.¿Difícil reto o gran sabiduría?

Para mí, siempre es cómico que muchas personas se aferren a cosas que ya están vencidas en la vida, y que no logren superar las pruebas que  la vida misma te coloca. Ya he hablado antes de lo que es la vida, es una perra que se acuesta a tu lado se levanta contigo y es muy celosa, por cierto que sí. El hecho es, que muchas de las veces no logramos esa palabra, ese perdón. Solemos pensar que esa palabra es solo de dios o de fuerzas más allá de este mundo, se deja atrás una paz interior y se comienza a trabajar el subconsciente en nuestra contra, el no perdonar hace que solo se coloque la mente en un estado en el cual se piensa en el rencor y en un odio que comienza desde una célula.

¿Si no te importa y ni piensas en eso porque no practicas el perdón? Claro y es más que una pregunta, es la respuesta, hay otras personas que dicen; es que eso a mí no me afecta porque no pienso en eso, más aun, pues, si no tienes nada que perder porque no perdonas, quítate ese peso que llevas, esa carga que ya no puedes con ella, deja que se cure esa herida. En la medida que vamos cerrando esos ciclos, que esas puertas que abrieron y dieron todo lo que tenían que dar, en la medida que sanemos esas heridas, en esa  misma medida es que vamos a ir creciendo en paz, en armonía con uno mismo, recuerda que la felicidad no es la cantidad de veces que pelas los dientes, es la calidad de tiempo que tienes en este mundo, recuerda que estamos de paso, un día, tarde o temprano ya no estarás en este mundo, en este plano, permite que la estadía sea lo más agradable y bella posible, no dejes que nada ni nadie te  perturbe.

No te encadenes a sentimientos que ya perdieron la validez para ti, para la armonía y paz de tu estadía en este plano,  lo que se tenga que ir; dile adiós, lo que se quebró se desecha, lo que no sirve se va lejos. Recuerda que eres tú el artista que pinta la obra de su vida y en la medida que logres colores más puro y reales lograras la mejor obra. Perdonar no es cuestión de palabras es cuestión de recordar sin que duela y poder dejar eso donde quedo, el ayer es un recuerdo, el mañana es un misterio, pero el hoy es una obra que se está pintando.