sábado, 23 de junio de 2012

una cuerda que se rompe

No siempre pensamos que la vida es un juego de cuerdas; eso de lo que dice el dicho, tengo la soga al cuello, es mas verdad que el sol calienta, pero no siempre es de nuestro agrado saber que la cuerda tiene dos partes, la que tiras, tú para acá y la que esta en tu contra que no siempre tira para acá. 


Tengo que denotar que desde varios días y noches he observado a las personas como caminan en la calle, y es curioso, pues es fácil, cuando esa cuerda siempre esta a tu favor: no se si alguna vez llegaron a jugar con todos sus amigos el juego de la cuerda que se tira y un grupo tira de un lado y otro grupo para el otro lado, que al final; o mas bien, en todo el medio había  un poco de lodo y unos contra los otros lo que se buscaba era que se cayeran en el lodo, y sigo diciendo: jugando y jugando siempre sale una verdad. La vida en las relaciones de parejas, de amigos, familiares son esa cuerda, en un simbolismo, puesto que aquí no se trata de quien va a ganar el juego, sino de buscar un equilibrio, yo de una manera muy particular siempre lo digo como el lubricante de la sociedad, que mas que, una botella de algún alcohol, es ese punto medio, donde si bien tiras para aquel lado, pues espera, que yo tiro también para mi lado.








Muchas personas no creen que pueda pasar sino solo en las relaciones personales. y no, no es así, pasa cuando llegas tarde a la universidad y tu profesor no te quiere aceptar el trabajo, porque llegaste 30 minutos tarde, pasa cuando tu mamá te llama y te dice vente para la casa temprano y llegas 3 AM, pasa cuando tu novio o novia te dice me voy a rumba y es la 3 semana en rumba, pasa cuando tu amigo te cuenta sus problemas pero cuando tu le comentas de algo tuyo arruga la cara, pasa con el señor que barre todos los días la calle en frente de tu casa y siempre barre lo mismo, la basura que es tuya. 


Señores, esa cuerda tiene un limite de presión que no sera siempre el que esperamos que sea, las cosas no salen como siempre pensamos que salgan, pero cuando pasan y esa cuerda se rompe es por algo, el justo balance de dos que quieren ser uno, el saber que la cola para la universidad era mundial, es la tercera semana de rumba pero hoy quiero rumba en tu corazón, el solo hacer que escuchas a tu pana y asentar con la cabeza, no  para nada mal, tal vez no quería un consejo profesional, solo alguien que hacia que lo escuchaba. 


La flexibilidad no es solo tener un camasutra en la cama, no es hacer que llegue tu pie a tu boca y poder  caminar de puntas. Podría cambiar esa palabra, por tolerancia, si, esa misma es, cuando sabes que tu sedes y que el otro es como aquel reloj que viste un día desarmado que cada pieza en su lugar hacia lo que tenia que hacer. 


hoy hablo de la tolerancia como lubricante social, pero no me confundas la tolerancia con aguantar golpes, porque eso ya es falta de respeto para contigo y para con los demás si no te respetas a ti mismo, los demás no te respetaran y por ende solo recibirás golpes. Lo que parece ser un orgullo lleno de chispas celosas, mañana puede ser un mar de lagrimas por no hablar y no poner la tolerancia como practica. Sí, estoy dispuesto a dar, pero también me abro a recibir... 

1 comentario:

  1. Si... interesante lo que describis. Lo ideal es mantener el vardadero equilibrio en todos los ordenes de la vida. El las parejas, con los amigos, en la familia, con un grupo. Los extremos nunca son buenos. Y uno tiene derecho a poner su propio limite y saber cuando es Basta. Pero tampoco debe arrastrar al otro a sitios donde el otro no quiera. Todo a su justa medida. Asi funciona una verdadera convivecia. Escuchar y ser escuchados. Respetar y ser respetados. Aprender de las diferencias.

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